Nos han enviado este romance de la comarca, parece ser que tiene más de 100 años.
El que nos lo ha contado ya pasa de los 60 y nos ha dicho que su abuelo lo recitaba.

Así dice:

En Mainar esta el tió Peiró,
que es pariente del hornero,
y en Villareal está el torno,
que a piazos se cae de viejo,
Villadoz, cabeza sin seso.

Cerveruela, la judia,
porque se hace como el dedo,
y Vistabella, el garbanzo,
que lo cuecen con carnero.

Luesma, las buenas chicas,
las ha habido en algún tiempo,
pero ahora son más negras,
que el forro de mis huevos.

Fombuena, los fornigueses,
que quebrantan los cabezos,
y Lanzuela, los jinetes,
porque son todos muy pequeños.

Lechón lugar de paso,
con su carretera enmedio,
que con el humo de las mañagas,
le enciensan a San Lorenzo.

Ferreruela, los buenos clavios,
para hacer pajares nuevos,
y Cucalón, el barraco,
el padre de todos estos cerdos.

Badules, la herrería,
de picar los manzaneros,
ya se murio el tió Bellido,
que hacia justicia a pedos.

En Villahermosa, tratante de
alpargatero de viejo,
Romanos, con dos manos,
no se pueden mantener
y Villahermosa con una,
recoge trigo pa vender.

Anónimo